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lunes, 27 de abril de 2015

El portfolio de Aitor Lázpita

© Sarah Klockars-Clauser for openphoto.net


Codeándose con el catálogo comercial se encuentra el concepto de portafolio, portfolio, e-portafolio y cualesquiera de sus (equívocas) etiquetas. Hablamos en cualquier caso de un muestrario de actividad docente y discente, animado por la intención de dar visibilidad a unas prácticas, puesto que en la Era Multimedia, lo que no se ve no existe. Al mismo tiempo, hablamos de un repositorio de artefactos digitales; de un archivo de técnicas y de instrumentos de evaluación; de la mejora de los conceptos de alfabetización digital y visual, de New Literacies, de una forma concreta (entre muchas) de desarrollar la inteligencia extendida, y, sobre todo, de promover la ciudadanía digital y la transformación escolar.
Como filólogo (el que quiere a las palabras), la admiración es el terreno que abona la literatura y el lenguaje. En mi última sesquidécada he agregado a mis admiraciones a músicos, pensadores, a algunos humanos excepcionales de muchos lugares distintos y, de forma destacada, a docentes de todos los niveles de enseñanza. Podría enumerarlos largamente, a la manera de los poemas-río de Neruda, pero me contentaré con uno solo que sirve de bandera negra, de orden de abordaje. El portafolio al que hago referencia es el de Aitor Lázpita, el mismo docente al que hice referencia en la entrada anterior.
Indicaré en primer lugar la estructura del portafolio y, a continuación, las causas que motivan la elección del mismo.
El portafolio está construido en Google Sites, que facilita la construcción modular de espacios propios. Se indexan - expongo literalmente- las identidades digitales, los blogs, los proyectos, las webquests y las programaciones y, por último, las Buenas Prácticas del docente.
La estructura tiene ventajas evidentes:
  1. Concentra de una manera muy didáctica la mayor parte de los espacios de Aitor Lázpita y los "disemina" en sus sucesivas vinculaciones con nuevos artefactos digitales.
  2. Permite la adición prácticamente ilimitada de nuevos trabajos, siguiendo la lógica DIY que ya he comentado.
  3. El diseño simplicísimo de Google Sites facilita el tiempo de carga de las páginas en todo tipo de plataformas.
  4. Crea un contexto de enseñanza y aprendizaje propio, de manera que se elimina "el aura" del libro como mundo y se llega a la inversión dialéctica del mundo como libro.
  5. En su valor de suma diacrónica de trabajos y de recursos, en el sentido antes apuntado, recorre todos los componentes curriculares, supeditándolos a las implicaciones recíprocas de la metodología y de la evaluación.
  6. Crea una identidad docente superpuesta y complementaria que es una "huella de huellas" digitales.
Éstos son los motivos por los que me parece un trabajo tan recomendable y por los que mantiene una sorprendente originalidad. Gira alrededor de lo que "está vivo": retrasos, nuevas ideas, cambios de planes...

domingo, 26 de abril de 2015

Comentario de una experiencia de clase: "Comunicación y Redes", de Aitor Lázpita

Créditos de la imagen
Puedes descargar el texto de este trabajo pinchando este enlace.
Todas las cosas tienen una lógica propia, y por eso me resulta particularmente grato el comentario de esta experiencia de Aitor Lázpita, a quien recomiendo encarecidamente seguir en Twitter. La audacia de la propuesta – de hecho, su furiosa orientación #edupunk) son elocuentes de los cambios que muchos/as esperamos de las instituciones educativas.
El docente cree – yo también – que la institución escolar, como todas las demás, está en crisis. Todos/as lo sabemos. De aquí emana un principio más importante: que el aprendizaje es ubicuo y que no tiene que estar mediado por la institución. Entonces, sale su idea del bricolaje educativo, la misma que yo he explicado muchas veces:
Suponed que lo que yo quiero es enseñar a mi alumnado, no a hacer redacciones yermas sobre un tema vacío, o a repetir el esquema de la comunicación que había pensado Saussure (como el pobre se murió y publicaron sus escritos post-mortem, no podemos saber mucho sobre su contexto creativo), sino a construir sus gadgets, sus entornos de comunicación. El principio docente de Aitor Lázpita es éste: "Construye – comunicativa y artísticamente – lo que quieras". Y éste otro: "Siéntete libre de ser competente" (puedes elegir no serlo: a eso se le llama libertad). Con estos mimbres, Aitor Lázpita diseña sus actividades, con una independencia de criterio y una inteligencia tales, que asombra que estas iniciativas se den en los tiempos que corren.
La actividad elegida, que podéis encontrar en la dirección https://sites.google.com/site/comunicacionyredesnazari/, se relaciona con la teoría de la comunicación aplicada a las redes sociales y destinada a 2º de Bachillerato. Me he decidido por ella porque es, de todas las que ofrece el docente en su portafolio docente, la que más más me recuerda a un MOOC.
La actividad, articulada a la manera de un proyecto de trabajo por tareas (¿animando el espacio de un Proyecto Integrado?) opera con los conceptos clave de la ciudadanía digital y de competencia digital. La tecnología es interesante, sin duda, pero lo que importan son los valores, las ideas, que emanan de este trabajo: inclusión, solidaridad,, conexión..., y el utillaje teórico-práctico con que el docente alimenta la experiencia de "navegación" de su alumnado, que se convierte en el centro mismo del aprendizaje, en un modelo descentralizado de la autoridad docente, como si consideráramos el comportamiento de un cliente P2P. Como pensaba Gregory Bateson, las ideas son ecosistemas que se conciernen de manera recíproca. Es lo que Lázpita demuestra en la ejecución de su actividad.
Otros aspecto destacado es la sencillez absoluta en la exposición de razones didácticas y en el planteamiento pedagógico. Pero lo que sin duda es relevante es una doble consideración: por una parte, la idea de "programación abierta", sujeta a las incidencias del curso, y por otra, la ausencia absoluta de criterios o de instrumentos de evaluación. Contextualizando estos dos últimos aspectos, considero que, para lo primero, Lázpita, con una larga trayectoria en el I.E.S. Nazaríes de Salobreña, cuenta con numerosos instrumentos, programaciones... que sirven de guía al alumnado. Dicho de otro modo: el alumnado sabe lo que tiene que hacer puesto que lo ha hecho muchas otras veces. En relación con la ausencia de instrumentos y criterios de evaluación, el docente, con casi total seguridad, acuerda las fórmulas de evaluación y de calificación de acuerdo con las características concretas de su alumnado. De manera complementaria, las interacciones recíprocas entre los aprendices son ya una evaluación en sí misma.
La idea que anima este aprendizaje por proyectos es la de la creación de una Red Personal de Aprendizaje de alumnos/as. El curso pasado, se desarrolló mediante fórmulas de microblogging en Twitter; este curso, mediante el blog y sus posibilidades expresivas. ¿Qué es hoy comunicar? Es interactuar, usando tanto los conocimientos formales como los informales en la interconexión con personas que han tenido algo que ver en la vida de un alumno. Relacionarse y comunicarse confluyen en el verbo "navegar". También navegamos entre repositorios de contenidos; pero la subjetividad requiere el reconocimiento de muchos otros patrones que los formales, como esquemas de conducta, fórmulas sociales, estilos de escritura...
Sólo me queda comunicarle a Aitor que he escrito sobre él. Si saca tiempo, seguro que me deja algún comentario.

lunes, 13 de abril de 2015

La curación de contenidos

La curación de contenidos es la denominación que recibe el procesamiento del flujo de información que circula por un entorno personal de aprendizaje concreto. Es el conjunto de procedimientos que resultan de usar aplicaciones, servicios para realizar las distintas operaciones que se indican en la infografía;  no ignoremos que una persona recibe en un solo día la misma cantidad de información que un campesino medieval en seis meses. 
Un "content curator" no gestiona información en abstracto: administra una serie de productos y,  de manera no menos importante, una comunidad relacionada por gustos e intereses. Esta amplia gestión de artefactos digitales y de comunidades explica en buena medida la interpretación que hemos hecho de algunos conceptos de David Perkins, puesto que el patrón comunicativo y relacional de su explicación antropológica se mantiene en la Sociedad de la Información y, concretamente, en los entornos de aprendizaje formal, como explica, en su desarrollo, esta síntesis [formato DOC].
En otro orden de cosas, quiero hacer referencia a las infografía como fórmula expositiva de un conocimiento. La he usado abundante durante los últimos años, por dos razones esenciales:

sábado, 4 de abril de 2015

¿Competencia digital o cultura digital?

Este "post" es el resultado de varias intervenciones en el Foro de un curso del INTEF, organismo dependiente del Ministerio de Educación.
Foto de Eneas de Troyas. Licencia Creative Commons.
Llevo bastante tiempo formándome, muchas veces con independencia del entramado institucional que gestiona la formación, y mis intereses concretos son los de completar y complementar aspectos que se han quedado sueltos o a los que he dado poca importancia en otros momentos.  Veo claros los aspectos de mejora: la participación, en las comunidades virtuales, una mayor actividad de curación de contenidos, más fórmulas y herramientas de creación de contenidos digitales y, de manera destacada, de gestionar la identidad digital. Estos son los aspectos - comprendo ahora - que debo desarrollar de manera especial en este curso, y que serán más armoniosos cuanto mayor sea la intereacción con la comunidad de participantes de este curso.
No obstante, me pregunto si todos/as vemos el término "competencia digital" referido sólo a nuestra vida laboral y no a todos los aspectos de la vida social actual. Aitor Lázpita opina que debería hablarse de "cultura digital", en el sentido de que estos conocimientos, procedimientos, usos, hábitos... trascienden nuestras responsabilidades laborales y abarcan buena parte de las fórmulas comunicativas e informativas de este tiempo, conjugando las habilidades formales y las informales y los nuevos tipos de interacción social que se hacen, no a través de una economía informática, sino de redes. Como filólogo lo explico así: mientras que el modelo comunicativo de Saussure se basaba en la interacción "persona a persona" (emisor > receptor), el modelo comunicativo actual, el de una red como Twitter, por ejemplo, se basa en las conexiones tipo Torrent (P2P), descentralizado pero a la vez "pleno" en cada una de sus interacciones de persona a persona. Esto lo ha cambiado todo.
Por otra parte, me resulta especial atrayente la formulación "¿Qué es lo que (me, te...) funciona?", porque da sentido a un Entorno Personal de Aprendizaje (PLE) como interconexión de máquinas, procedimientos, sistemas, aplicaciones. En mi vida docente, me doy cuenta de que no es tan importante que funcione una aplicación como que funcione el concepto de red humana. Me explico.
A mí me interesa usar herramientas colaborativas para que los alumnos colaboren entre sí y yo con todos. Por eso empleo G. Drive, Docs, Edmodo, Pinterest (tengo en mi perfil de Twitter algunos diagramas). A mí también me interesa crear y producir conocimiento colaborando con mis pares profesionales, y para eso llevamos adelante un grupo de trabajo. Considero que, tanto como una competencia (o culturilla) digital, necesitamos desarrollar competencias sociales, y, así mismo, inculcarlas en nuestro alumnado.